España ha generado 1.200.000 parados en el año 2008, y es sólo el inicio del recorrido según tanto las autoridades nacionales cómo las europeas, pues todavía falta más de un millón de parados más según las previsiones más favorables.
Más de 600.000 empleos se han destruido en nuestro país en el ejercicio pasado, una cifra récord que ha facilitado hoy el Ministro de Trabajo respaldado por José Luis Rodríguez Zapatero al ofrecer los datos de población activa.
El numero de parados se acerca ya al 14% y se sitúa en 3.200.000 personas, dato que continuará en aumento llegando a duplicar la media de la Unión Europea. La sangría de datos negativos en el empleo no ha cesado desde los primeros meses del año pasado.
Las autonomías más afectadas por el desempleo son Canarias, Andalucía y Extremadura mientras que las menos afectadas son Navarra, País Vasco y Cantabria.
Mi reflexión en este sentido es clara. Soy partidario de no reducir los impuestos y efectuar un mejor gasto social para proteger a las familias que, gracias a un irresponsable crecimiento amparado por los políticos de turno, se han visto en la calle. Y era partidario también de no reducir los impuestos cuando en esas familias se ingresaban 3000 euros mensuales por un trabajador sin titulación. Era necesario recaudar entonces, pero sobre todo era y es necesaria la protección social.
Y no sólo la protección social se me antoja necesaria, sino también una apuesta absolutamente decidida por unos sectores del futuro que, en España, están desaparecidos. Los políticos deben ahora asumir su responsabilidad.