Ese es justo el problema que debe sufrir Cristobal Montoro, el portavoz de economía del PP. Y es que yo, que no voy a justificar en ningún caso a un gobierno que se dedica a recortar los impuestos a las rentas altas (reducción de tramos del IRPF, supresión del Impuesto sobre Patrimonio, bajada de tipos en el Impuesto sobre Sociedades) para luego incurrir en un déficit galopante y pretender solucionar los desfases presupuestarios con recortes sociales, no puedo quedarme quieto cuando veo a este señor indignarse por los problemas en que nos ha metido este gobierno.
Y eso me deja profundamente jodido, porque pienso la cantidad de gente que lo escuchará y viendo la que cae ahora creerá que puede que tenga razón y que sabe algo de esto, cuando él y su amigo rato (ahora presidente de caja Madrid, manda huevos que diría otro amigo de ambos) nos han llevado a esta situación desastrosa en la economía.
Y sí, fueron estos dos señores. Fueron ellos quienes redujeron la tributación en IRPF en los rendimientos por la transmisión de viviendas en el corto plazo, quienes crearon una tributación reducidísima para las rentas del ahorro, quienes fomentaron desde la fiscalidad que se invirtiese en vivienda con fines especulativos (bajando la tributación a mínimos ridículos), quienes permitieron que la construcción se disparase (y sin pensar que pasaría cuando se acabase la pólvora).
Sin que todo esto impida que piense que Pedro Solbes posteriormente pudiendo frenar el despropósito se quedase sentado a verlas venir. Entonces si tenían razón los señores del PP cuando decían que “en economía el PSOE estaba viviendo de su trabajo”. Ahora vemos el fruto de ese trabajo realizado por el PP y no cambiado por el PSOE.