La importancia de las palabras…

February 11th, 2010 by calfonso Responder/Reply »

En la economía es tan importante lo que se vende como la forma de venderlo, y eso es lo que los mercados internacionales saben bien y no perdonan. Recientemente en Europa hemos podido ver dos claros ejemplos.

En primer lugar creo que si en España vemos caer la bolsa de forma reiterada no es solo por las difícultades económicas sino también por aquellos que a diario nos masacran con mensajes pesimistas buscando desgastar al gobierno y llevando con ello por delante a las instituciones públicas y su credibilidad. Consiguen que los dirigentes políticos cada vez se vean peor en esta sociedad pero resulta un negocio nefasto a medio y largo plazo para la sociedad española y un gran negocio a corto plazo para los partidos que utilizan los problemas de los españoles para obtener rédito propio sin importarles las difícultades reales de las personas que hay detrás. No creo que el gobierno haga perfectas las cosas pero creo que  la oposición en este momento no debería atacar al bulto sino realizar una labor constructiva.

Y el segundo claro ejemplo lo vemos con el rescate griego. Los mercados no han perdonado en la Unión Europea las palabras vacías de contenido y con escaso compromiso que se han dicho en los últimos días. Si esas mismas palabras hubiesen ido todas en una dirección y con un firme compromiso no se hubiesen necesitado más recursos que los dirigidos al apoyo a Grecia, cuyos problemas distan bastante de los de españa no tanto en concepto como en importancia, para mostrar una imagen positiva bien recibida por la confianza de los ciudadanos.

Es la importancia de las palabras y los modos en la economía, en unos mercados dónde las personas de carne y hueso depositan e invierten sus ahorros para el futuro, dónde las empresas se juegan su futuro día a día, y dónde los especuladores atacan todo aquello que puede dar rentabilidad sin escrúpulo alguno.


1 comentario/comment

  1. Estoy completamente de acuerdo contigo, si decimos que todo va mal, todo irá mal.
    Las empresas pequeñas sabemos mucho del tema, llevamos mucho tiempo luchando contra viento y marea para mantenernos.
    Vender pisos que es lo que hacemos nosotros no es cosa fácil en tiempo de crisis, casi que el total de nuestro tiempo se va en explicar a los clientes que el negativismo se ha instalado alrededor nuestro, pero que todo sigue funcionando, más o menos como antes, pues necesitamos comer, casas para vivir, lugares para entretenernos y divertirnos. Hacemos lo mismo de siempre pero despilfarrando menos. Y evitar el despilfarro es un aspecto social muy positivo, por lo tanto la crisis siempre hace aflorar aspectos positivos, que quedan ocultos por el pesimismo general.